Antes de la llegada de los europeos, la isla Robben estaba habitada por los khoi-khoi, un pueblo indígena de Sudáfrica. La isla se utilizaba como fuente de alimento y recursos naturales. El nombre «Robben» proviene del neerlandés «robben», que significa «foca», en referencia a los leones marinos que habitaban la isla.
En 1652, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC) estableció una colonia en el Cabo. La isla Robben se convirtió rápidamente en una importante posesión de la colonia. La isla se utilizó para diversos fines:
La isla Robben fue utilizada como prisión desde 1658. Los primeros prisioneros fueron criminales, esclavos rebeldes y presos políticos. Uno de los prisioneros más notables de este período fue el jeque Yusuf de Abu, líder religioso y político que fue exiliado a la isla Robben en 1694.
Tras la conquista británica de Cabo en 1795, la isla Robben siguió utilizándose como prisión. El régimen se volvió más estricto y organizado. La isla era considerada una de las prisiones más severas y aisladas del Imperio Británico.
Las condiciones de detención en Robben Island eran extremadamente difíciles:
A pesar de estas difíciles condiciones, Robben Island se convirtió en un centro de resistencia y aprendizaje. Muchos prisioneros dedicaron su tiempo a estudiar y prepararse para la lucha por la libertad.

CIUDAD DEL CABO, SUDÁFRICA, 17 DE AGOSTO DE 2018: Lions Head, Signal Hill
El apartheid fue un sistema de segregación racial institucionalizada en Sudáfrica, que duró desde 1948 hasta 1994. El gobierno minoritario blanco implementó leyes que discriminaban a las personas negras, indias y de color.
Durante el apartheid, Robben Island se convirtió en la prisión política más grande de Sudáfrica. Los presos políticos —quienes se oponían al régimen del apartheid— eran enviados a Robben Island para ser castigados y aislados.
Entre 1960 y 1990, más de 3.000 presos políticos estuvieron encarcelados en Robben Island. Entre ellos se encontraban algunos de los líderes más importantes del movimiento antiapartheid.

Nelson Mandela (1918-2013)
Nelson Mandela es sin duda el prisionero más famoso de Robben Island. Mandela, líder del Congreso Nacional Africano (CNA), fue arrestado en 1962 y condenado a cadena perpetua en 1964. Pasó 18 años en Robben Island, de 1964 a 1982.
Durante su encarcelamiento, Mandela estuvo confinado en una pequeña celda de aproximadamente 2 x 2 m. Trabajó en las canteras de piedra caliza, donde las condiciones eran extremadamente duras. A pesar de estas condiciones, Mandela mantuvo su integridad moral y su visión de una Sudáfrica libre e igualitaria.
Otros prisioneros notables:
Los prisioneros de Robben Island eran obligados a trabajar en las canteras de piedra caliza. Este trabajo era extremadamente difícil y peligroso. Los prisioneros trabajaban largas jornadas bajo un sol abrasador, con poca protección y poco descanso.
El trabajo en la cantera tenía un doble propósito: generar ingresos para la prisión y quebrantar el espíritu de los presos. Sin embargo, este trabajo también se convirtió en un espacio de solidaridad y aprendizaje para ellos.
A pesar de las difíciles condiciones, Robben Island se convirtió en un centro de aprendizaje. Los presos políticos, muchos de ellos intelectuales, dedicaban su tiempo a estudiar y enseñar a otros presos.
Nelson Mandela, por ejemplo, estudió derecho por correspondencia durante su encarcelamiento. Otros presos le enseñaron idiomas, matemáticas e historia. Esta educación clandestina fue un acto de resistencia contra el régimen del apartheid.
Tras 27 años en prisión, Nelson Mandela fue liberado el 11 de febrero de 1990. Su liberación marcó un punto de inflexión en la lucha contra el apartheid. Mandela se convirtió en un símbolo de resistencia y resiliencia.
La liberación de Mandela aceleró el fin del régimen del apartheid. En 1994, se celebraron las primeras elecciones democráticas de Sudáfrica. Nelson Mandela fue elegido presidente por una abrumadora mayoría.
Tras el fin del apartheid, la Isla Robben se transformó en museo y sitio histórico. En 1996, el Museo de la Isla Robben abrió oficialmente al público. En 1999, la Isla Robben fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Hoy, Robben Island es un museo viviente que preserva y comparte la historia de la lucha contra el apartheid. El museo atrae cada año a miles de visitantes de todo el mundo que vienen a aprender y reflexionar.
El museo ofrece varias exposiciones:
Robben Island es mucho más que un museo. Es un lugar de conmemoración, un lugar donde los visitantes pueden reflexionar sobre la importancia de la libertad, la justicia y la dignidad humana. Es un recordatorio de los sacrificios de quienes lucharon por la libertad.
La historia de Robben Island es una historia de resiliencia humana. A pesar de las condiciones extremadamente difíciles, los prisioneros mantuvieron su integridad moral y su visión de una Sudáfrica mejor.
Robben Island es un símbolo de la lucha por la justicia y la igualdad. Su historia nos recuerda la importancia de luchar contra la injusticia y la discriminación.
Tras el fin del apartheid, Sudáfrica optó por la reconciliación en lugar de la venganza. Robben Island es un lugar donde esta reconciliación puede reflexionarse y comprenderse.
La historia de Robben Island es profunda y compleja. Desde una fortaleza militar hasta una prisión política, la isla ha desempeñado un papel crucial en la historia de Sudáfrica. Hoy, Robben Island es un museo y sitio histórico que preserva esta importante historia para las generaciones futuras.
Cuando visitas Robben Island, no solo visitas una atracción turística. Visitas un lugar de recuerdo, un lugar donde puedes aprender, reflexionar e inspirarte con la resiliencia y el coraje de quienes lucharon por la libertad.
Visita Robben Island y descubre la historia que cambió Sudáfrica y el mundo.
